Apoyar la presencia cristiana en Jerusalén: un edificio restaurado

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Situado en la frontera entre el barrio cristiano y el musulmán, dentro de las murallas de la Ciudad Vieja de Jerusalén, el edificio llamado “Herro” se asienta en el zoco árabe, en la ruta del antiguo Cardo Maximus romano que dividía en dos, de norte a sur, la antigua Jerusalén.

El complejo, propiedad de la Custodia de Tierra Santa, se encontraba en avanzado estado de deterioro: las estancias afectadas por la humedad, las vigas de los pisos corroídas y en peligro de colapso, el techo de cristal del patio en ruinas y los sistemas eléctricos e hidráulicos y obsoletos. La necesidad de renovar el edificio por su propia conservación, nos ha permitido revisar completamente la distribución del espacio, adaptándola a las necesidades de los habitantes: se dividió en dos apartamentos, uno muy grande, para una familia con cuatro hijos, y uno más pequeño, para una sola persona.

Las obras fueron realizadas por el equipo de trabajadores empleados por la Oficina Técnica de la Custodia, dentro del proyecto “Jerusalén, piedras de la memoria” con el apoyo de la Asociación pro Terra Sancta. Gran parte de los gastos fueron cubiertos por una generosa donación de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén en Francia.

Cada contribución es esencial para seguir este proyecto de gran valor, cuyo objetivo final es apoyar la presencia cristiana en torno a los Santos Lugares de Jerusalén. Para ayudar a los frailes franciscanos, HAZ CLICK AQUÍ.