Continúan los trabajos en Sebastia – experiencia de una arqueóloga

SebastyaUna experiencia que surgió por casualidad, buscando en Internet: así fue cómo Morena Tramonti, joven arqueóloga italiana, descubrió la existencia del proyecto “Sebastia” promovido por ATS pro Terra Sancta, y partió hacia la Tierra Santa para dedicar unos meses a las actividades que se desarrollan en el poblado palestino desde hace varios años.

¿Cómo conociste el proyecto Sebastia y qué es lo que te empujó a tomar la decisión de partir?

Conocí el proyecto mientras buscaba en Internet. Quería conciliar mis capacidades profesionales con una actividad que tuviera un objetivo útil para la sociedad. Todo esto debido a que el trabajo arqueológico que realizo en Italia actualmente no es muy satisfactorio desde un punto de vista de utilidad social, quiero decir que en este momento investir en el patrimonio cultural es la última de las preocupaciones en nuestro país. Por lo que empecé a buscar la arqueología para el desarrollo, y entre proyectos agrícolas en América del Sur y otras cosas muy lejanas de mis capacidades, encontré el proyecto Sebastia de ATS pro Terra Sancta.
¿Exactamente de qué te estas ocupando en Sebastia?

Estoy especializada en arqueología medieval con una tesis en arqueología de la arquitectura. En Sebastia, durante una intervención de recuperación y saneamiento de algunos edificios del núcleo histórico del poblado, adyacentes a la basílica cruzada de S. Juan Bautista, se interceptó un pequeño edificio religioso fortificado cruzado, muy recompuesto en las épocas sucesivas, pero bien conservado. Los edificios tenían que utilizarse como centro juvenil, pero cuando se descubrió su naturaleza, los responsables del proyecto, el arqueólogo Padre Michele Piccirillo, la doctora Carla Benelli y el arquitecto Osama Hamdam, optaron por una restauración que valorizase el lugar. Lo que he hecho estos dos meses en Sebastia ha sido estudiar las estructuras y las técnicas edilicias desde un punto de vista arqueológico, y encontrar referencias en el territorio para comprender la primera instalación y entender cómo y cuándo fue transformado hasta su forma actual.
Desde un punto de vista arqueológico, ¿Sebastia es como te la imaginabas?

No, no esperaba encontrar un lugar tan importante. De Sebastia conocía las informaciones editadas de las excavaciones arqueológicas y los estudios de la catedral cruzada, pero no tenía ni idea del valor histórico de los edificios recuperados, que es notable. Espero poder profundizar la investigación porque allí se conservan cosas muy interesantes. En lo que respecta al proyecto tampoco. Había leído lo suficiente para saber qué es lo que se hacía en Sebastia a nivel de actividades, de restauraciones y de iniciativas, pero hasta que no empecé a comprender en qué tipo de territorio se encuentra desde un punto de vista socio-político no he comprendido el verdadero valor. Creo que sea un caso raro de tutela y valorización en un territorio masacrado. Creo que el objetivo de utilidad social lo hacen único.

¿Cómo es vivir en un poblado tan pequeño, aislada de los grandes centros habitados?

En general es relajante, la vida en el poblado es lenta, las personas tienen tiempo para reunirse, para hablar. Se entra en una dimensión de familiaridad muy estrecha donde es difícil sentirse aislados. Me han acogido desde el principio. Y con esta acogida las comodidades de una ciudad para mí han pasado a un segundo lugar. Y en el tiempo libre he aprendido un montón de cosas: a cocinar falafel y humus, a realizar pequeños mosaicos y he asistido a algunas lecciones de árabe.

¿Cómo es la relación con los habitantes del poblado, tanto en lo que respecta al trabajo como en las actividades fuera del trabajo?

Han demostrado su disponibilidad y también su paciencia desde el principio. Me han enseñado bien su territorio desde un punto de vista arqueológico y han colaborado siempre que los he necesitado.

El resto del tiempo me han hecho sentir como en casa, protegida y mimada, y a pesar de las dificultades (no hablo una palabra de árabe) y las diferencias culturales, no me he sentido como una extraña. Son personas muy comunicativas que tienen ganas de que se les conozca y de explicar su punto de vista, sus creencias, sus costumbres, y de ellos uno de sus valores más grandes es el buen humor, la sonrisa, las ganas de bromear y de olvidarse de las preocupaciones. Ha sido muy instructivo desde el punto de vista humano.
¿Cómo crees que la población local percibe el proyecto?

Creo que el poblado se divide en dos sobre esta cuestión: están los que creen en el proyecto y tienen ganas de participar y de implicarse y los que, en cambio, no saben ni siquiera de qué se trata. A veces la vida en el poblado se inmoviliza y mi sensación es que a pesar de que es realmente pequeño y los habitantes son unos 3000, muchos no saben nada. Pero creo que esto depende de una actitud desinteresada y no de la naturaleza del proyecto. En cambio, los que creen en el proyecto están completamente implicados, han comprendido su valor y se esfuerzan porque continúe. No creo que nadie sea contrario, el impacto en el poblado es sólo positivo y me imagino que incluso los más conservadores no puedan tener nada en contra a un desarrollo de este tipo.
¿Cuáles crees que son las potencialidades turísticas de Sebastia desde el punto de vista de los recursos arqueológicos y de las obras que se han realizado en el poblado?

Creo que sean muchas, como seguramente lo serían en un territorio menos complicado. Desde un punto de vista arqueológico todavía hay mucho por descubrir, y se trata de estructuras imponentes que podrían volver a utilizarse después de una buena restauración, debido al estado de conservación en el que se encuentran. Para el proyecto ahora mismo se ha obtenido mucho más de lo que se esperaba, vistas las numerosas dificultades. Pero las bases son sólidas, las ganas y el entusiasmo no faltan, las competencias que están en juego son muchas y las personas implicadas, participantes y sostenedores están determinadas a continuar en esta línea. Los turistas con los que he tenido la oportunidad de hablar se han quedado todos contentos con Sebastia, y algunos vuelven con frecuencia por el placer de pasar una jornada en un lugar verdaderamente bello y en esta atmósfera complicada y genuina que da esperanza. Es importante que las personas se acerquen a esta realidad, el turismo es un medio de comunicación potente. Por lo que espero que el proyecto de Sebastia continúe y contagie el territorio, ya que sería una especie de renacimiento, lento pero legítimo.

***

Otras noticias del proyecto “Sebastia” (en orden cronológico):

Juan Bautista y los lugares de la memoria de la Tierra Santa: una producción vídeo exclusiva (noviembre 2010)

Entrevista a la experta Carla Benelli (octubre 2010)

Nuevas obras de restauración en Sebastia para ampliar la hospedería (septiembre 2010)

En venta los productos artesanales de las mujeres de Sebastia (julio 2010)

Conclusión del curso de guías turísticas organizado por ATS Pro Terra Sancta (julio 2010)

Sebastia Heritage Day: gran éxito en Tierra Santa (junio 2010)

Herencia cultural y culinaria: descubrir la antigua Samaria (junio 2010)

***

Más información del proyecto “Sebastia”

***

Estos importantes resultados no se hubieran podido lograr sin tu ayuda. ¡Nuestros proyectos en Tierra Santa son tuyos también! Sigue sosteniéndonos con tus propuestas, tus contactos y tus recursos.
Puedes enviar tu oferta online, por banco o por correo. Para más información clica en:

https://www.proterrasancta.org/es/ayudar/

email whatsapp telegram facebook twitter