En las tierras marcadas por los conflictos y la pobreza, hay una esperanza que no debe apagarse: las Escuelas Católicas de Tierra Santa.
Lugares de paz, diálogo y crecimiento donde niños de todas las fe estudian juntos. Hoy, a causa de la grave crisis económica y humanitaria, muchas familias ya no pueden pagar las cuotas escolares y muchísimos institutos corren el riesgo de cerrar. Desde hace más de 500 años, las escuelas católicas representan un baluarte fundamental de educación, reconciliación y esperanza en Oriente Medio.
En todos los países de Tierra Santa, el precio más alto lo están pagando los más pequeños: los niños y niñas a quienes cada día se les roba el bien más valioso: la esperanza en el futuro.

¿Qué es el Fondo de Solidaridad para las Escuelas de Tierra Santa?
Es una respuesta concreta a la emergencia educativa que afecta a Oriente Medio.
A través del Fondo de Solidaridad, Pro Terra Sancta no se limita a paliar una emergencia, sino que impulsa una red capilar de intervenciones educativas y sociales capaces de cambiar radicalmente el destino de comunidades enteras en Oriente Medio. 1 de cada 3 niños no tiene acceso a la educación, ya que no está garantizada por el Estado. El Fondo actúa como un motor que sostiene la gestión diaria de los centros educativos. Garantiza un puerto seguro donde los jóvenes, marcados por años de inestabilidad y pobreza, pueden recuperar la serenidad, la dignidad y la oportunidad de construir un futuro diferente. Los proyectos financiados abarcan cada aspecto del crecimiento humano y emocional de los estudiantes, transformando la escuela en un lugar vivo de inclusión y superación.





