El recrudecimiento de las operaciones militares en el sur del Líbano está provocando nuevas evacuaciones de civiles y un rápido deterioro de la situación humanitaria.
Más de 300.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en el sur del país. Miles de familias están llegando a Beirut y al norte del país sin nada, mientras que escuelas y edificios públicos se están transformando en refugios de emergencia.
Una crisis que se agrava
El recrudecimiento de las operaciones militares en el sur del Líbano está provocando un rápido deterioro de la situación humanitaria. En las últimas horas, las órdenes de evacuación han afectado a decenas de localidades a lo largo de la frontera, obligando a comunidades enteras a abandonar sus aldeas. Como relata el Padre Toufic, párroco de una vasta zona en el sur del Líbano:
«Ningún lugar es ya seguro. Ni siquiera el convento de Tiro, donde alojamos a los desplazados, el cual se vio afectado por una explosión en las cercanías».
Estos nuevos desplazamientos ponen de nuevo bajo presión a un país que, en los últimos años, ya ha tenido que afrontar oleadas de desplazados internos: en 2024, miles de personas procedentes del sur llegaron a Beirut y a otras ciudades del norte para escapar de los combates. Hoy, en un Líbano todavía marcado por años de crisis económica y servicios públicos frágiles, las comunidades locales y las estructuras de acogida luchan por responder a unas necesidades que crecen día tras día.
Dispensarios reforzados para la emergencia
Ante la llegada creciente de familias en fuga, hemos reforzado nuestra presencia en el territorio para garantizar asistencia inmediata a las personas más vulnerables.
Nuestros dispensarios de Gemmayze en Beirut y Al Mina en Trípoli, que ya operan desde hace años en apoyo a las comunidades locales, siguen siendo puntos de referencia para la asistencia sanitaria en un país donde el sistema de salud está cada vez más bajo presión. Aquí ofrecemos consultas médicas, distribución de medicamentos esenciales y controles sanitarioss básicos, con especial atención a niños, ancianos y enfermos crónicos.
Junto a estas actividades ya en curso, hemos activado también cribados sanitarios dedicados a las personas en situación de desplazamiento, para identificar rápidamente situaciones de fragilidad y garantizar el acceso a los cuidados más urgentes. Con el fortalecimiento de nuestros dispensarios, en 2026 prevemos llegar a más de 9.000 personas con asistencia médica y medicamentos esenciales.














