“Cuidar de los últimos – acogida y formación”: arranca un proyecto para ayudar a los niños con problemas de la Franja de Gaza

En un contexto socio-político que ya es extremadamente complicado y problemático como el de la Franja de Gaza, donde las personas sufren por la falta de libertad desde diferentes puntos de vista, se consume también el drama de los niños que arrastran traumas y problemas de comportamiento, causados por la situación conflictiva en la que han crecido.  

Son niños que corren el riesgo de cargar toda la vida con el peso de estas situaciones, que tienen una influencia muy fuerte en su desarrollo y en su salud mental. Necesitan desarrollar dentro de ellos los recursos que les permitan reaccionar de manera positiva ante las adversidades que han vivido y que viven cotidianamente.

Para ayudarles en este sentido, se han elaborado técnicas y programas de intervención especiales definidos como “resiliencia asistida”, utilizados en diversos contextos traumáticos donde se registran violencias, conflictos e inestabilidad crónica, y donde la tempestividad y las intervenciones adecuadas representan las prioridades.

También en la Franja de Gaza, apoyando a la Parroquia católica de la Sagrada Familia y gracias a la coordinación de ATS pro Terra Sancta, de la Asociación Suiza Italiana “Francesco Realmonte” y de la Universidad Católica de Milán, se realizará durante las próximas semanas un curso intensivo de formación para profesores, educadores, religiosos y personas que se relacionan con niños que son víctimas de traumas.

El curso, que dura dos semanas, tendrá lugar en la escuela de la Parroquia latina, alrededor de la cuál se reúne la pequeña pero dinámica comunidad católica de Gaza, y será impartido por dos expertas provenientes del “Master en Relaciones de ayuda en contextos vulnerables y de pobreza nacionales e internacionales” de la Universidad Católica de Milán.

Con este proyecto, que se encuentra dentro de la más amplia y desgraciadamente siempre actual “Emergencia Gaza”, esperamos poder ayudar, a través de la formación de los educadores, a que muchos niños confíen en sí mismos y en su propio futuro, yendo más allá de las adversidades.