La sonrisa de los niños de Belén en un campamento de verano

email whatsapp telegram facebook twitter

“Es una alegría ver sonreír a los jóvenes – cuenta sor Anna, coordinadora del campamento de verano en Belén –. Estas actividades les permiten divertirse y al mismo tiempo crecen en la fe”.Es la experiencia del campamento de verano de la parroquia franciscana de Belén organizado en los locales de Azione Cattolica, el local del oratorio.

Seis actividades, 220 niños y jóvenes desde los 6 hasta los 16 años, dos catecismos diferentes, 62 educadores voluntarios:son los números del oratorio de verano realizado también con la participación de la Asociación pro Terra Sancta. Las actividades empiezan por la mañana con el catecismo.Después se continúa con arte, baile folclórico, danza moderna, teatro, piscina y bans.Las catequesis son diferentes, con trayectorias muy particulares:para los más pequeños, un recorrido sobre los milagros; para los jóvenes más grandes, el recorrido se centra en los “héroes de la Biblia”, una serie de personajes que se consideran héroes de la fe como Abraham, Josué, David.“Utilizamos metodologías innovadoras – explica sor Anna –; las catequesis no son lecciones aburridas, utilizamos muchos vídeos y pedimos a los niños y a los jóvenes que escenifiquen los episodios de la Biblia meditados”.

El campamento terminará  con una gran fiesta en la que los jóvenes presentarán a los padres los trabajos preparados durante las actividades:pequeños trabajos, bolsos, ensayos teatrales y de danza.Los educadores, que son todos jovencísimos, están entusiasmados con esta experiencia:“Me divierto muchísimo jugando con ellos – dice una de ellos – y bailar los Bans es una actividad que además de ser divertida, ya que es un baile, es también una manera original de hacer catecismo”.Y afirma Fray Lwai, franciscano de la Custodia de Tierra Santa que sigue las actividades del campamento de verano:“Los padres están muy contentos con las actividades que ofrecemos a los jóvenes.Este campamento está teniendo un éxito increíble, ¡esperemos que el año que viene podamos acoger a más niños aún!”.

La vida cotidiana en la pequeña ciudad de Belén está muy condicionada por las dificultades del contexto socio-político, y los que resienten los efectos de esta situación son los niños principalmente.De hecho, para ellos son muy raras las oportunidades de vivir experiencias de crecimiento equilibradas:este es el motivo por el que la promoción y la realización de iniciativas como este campamento de verano son tan importantes.

Para saber más sobre lo que hace la Asociación pro Terra Sancta por los niños de Belén y sobre lo que podéis hacer vosotros para sostener las actividades, pincha aquí.