En Gaza se ha abierto una nueva fase, pero la vida sigue siendo extremadamente difícil: la población continúa enfrentándose a la falta de agua potable, alimentos, electricidad, escuelas y centros de salud. Las heridas de la guerra siguen siendo profundas y la necesidad de apoyo es constante.
Los religiosos de la Parroquia Latina de la Ciudad de Gaza continúan acompañando a los aproximadamente 450 desplazados acogidos en la iglesia — entre ellos ancianos, enfermos y muchas familias con niños. Gracias a la colaboración con el Patriarcado Latino de Jerusalén y Cáritas, Pro Terra Sancta está apoyando a la parroquia en el suministro de bienes esenciales: agua, harina, medicamentos y pañales.
También en la zona central de Deir el Balah, en colaboración con Atfaluna, estamos presentes en los campamentos de refugiados con actividades de apoyo psicosocial, especialmente para niños y mujeres que han vivido traumas relacionados con el conflicto.















